12 septiembre 2006

Manchas.

Tengo las manos manchadas, no he podido escribir una sola linea y mucho menos he intentado llamrle para saber qué es lo que pasa, transcurre el tiempo, las hojas caen de los árboles, las farolas de las calles cerradas se apagan y el sonido de la gente pasando deja de ser armonioso y tibio, mientras una ciudad deja de pertenecerse a si misma y se convierte en la cuidad, dentro de otra y otra...

A los pocos minutos de haber cerrado los ojos, dispuesto a dejar este puto mundo para siempre, me encuentro con sus cálidas letras, correspondiendo un llamado que desde un año atrás había hecho, sin que ella lo notara.

Logré conseguir su número telefónico, me lo envió por correo, me dijo que si llamaba que preguntara por Ella, Ella y su Apellido.

Llamé: Disculpe, ¿se ecuentra Ella SuApellido?, Si señor, permítame, Gracias.

Me enamoré de ella, comimos pizza, compramos Subways y discutimos sobre el potencial de una cadena hotelera, me invitó un café, le conté de mi pasado y adquirimos deudas, que al poco tiempo se saldaron, me dijo que me quería, luego le dije que la amaba y en poco tiempo ya dormíamos en la misma cama.

¡Cómo pasa el tiempo!


Guadalupe, se te extraña horrores, más cuando llueve y no hay a quien prestar el teléfono y mentir sobre visitas a santa fe.


¿Alguien gusta?



Huges.

2 comentarios:

la_luminosa dijo...

Señor, habrá que ir a SantaFe a recordar viejos tiempos... como han pasado los años...

la_luminosa dijo...

ey ey aun ay deudas no se haga!