10 septiembre 2006

Domingo, de madrugada.

Buen motivo para dejar un gran recado.

Buena canción en mi cabeza, acompañando mi trayecto:


Tu eres mi ala que siempre he buscado.


Nótese que estoy completamente enamorado de una mujer maravillosa, que cada día no deja de sorprenderme con cosas que en algún momento consideré comunes, por caminar a mi lado sin dejarse de preguntar qué somos y por ser auténtica, y descubrir que estos tres meses y dos días, han sido de los mejores tiempos que he vivido.

Gracias María.


2 comentarios:

la_luminosa dijo...

me dijo un dìa y yo sonrìo satisfecha.

la_luminosa dijo...

sonrio! ü