Con el olor del café y el arribo de las cartas que desprendes de tus manos nocturnas, te saludo desde estas costas, donde, como te he contado, quemé los barcos hace meses, donde te conocí entre letras y bytes, donde desperté a tu lado nuestro primer día, donde miramos estrellas y platicamos sobre la integración que debería tener el español de los espacios suspensivos.
Te escribo para decirte que te extraño, para contarle a la gente que me lee que estoy enamorado de tí, que complementas mi tiempo y marcas mi destino, que eres tú, María, la mujer con la que quiero pasar muchos de mis días, y todas mis noches. Sin prisas amor, que tenemos mucho tiempo.
Te veo al rato, recuerda que hoy me toca la cena y a ti, como ayer te toca lavar los trastos, que ente los dos, enredadas las piernas, podremos destender la cama y quedarnos así, como cada noche, como cada noche.
Hugo Oscar.
1 comentario:
ahh, no pues este muchacho si anda muy enamorado. :) the moment i wake up...
Publicar un comentario