07 agosto 2006

Julio.

Ayer que llegué a mi casa, después de ver a Norma en Plaza Loreto, Julito me preguntó que por qué llegaba tan tarde de mi trabajo, que por qué no platicaba con su mamá y que por qué ella lloraba tanto, le respondí que eran cosas de adultos, que él está muy pequeño para saber nuestros asuntos, lo mandé a dormir y me escapé a la cocina a prepararme algo para cenar, Lorena bajó del cuarto y me preguntó si me sentía mejor, le gruñí y reproché haber regresado a casa, me la pude haber pasado mejor en el apartamento de Norma, al fin de cuentas, yo soy el que está pagando la renta...

Hoy me desperté con dolor de espalda, las noches con Lorena dejaron de ser lo mismo desde que nació Pedro, siempre quiere lo mismo, lo tedioso de su cuerpo, ya me cansé de ella, pero tengo miedo a decírselo, espero un día tomar fuerza y hablarle directo a la cara, con las mismas ganas con las que hablé con Norma la primera vez que la vi en la oficina.

Julito duerme, dicen que es un muchacho inteligente, como su papá.

1 comentario:

la_luminosa dijo...

No son cosas de adultos Julio, es que ni tu mismo entiendes porque...