10 julio 2006

One


Con un sol que resplandece de fondo a tu bella imagen y un posible horizonte que ahora contemplo por las tardes, caminas sin preocupación entre los espacios que hemos proclamado como nuestros, tus pies recorren con firmeza el sendero y tus brazos se balancean con tu andar, tu vestido es ahora el que delimita el cuerpo que reclamo como mío y tu cabellera juega con el viento de tu pasado y el futuro que augura mejores noches.



¿Qué secretos guardas en tu mano izquierda?

No dudes mostrarme el contenido de ese bolso cuando el sol termine de ocultarse.

Escribiría más, pero tu belleza no me deja hacerlo, mis manos son a tu cuerpo ahora, y mis ojos son a los tuyos.

Eres bellísima.

Pd 1.

Regálame la ramita de olivo que llevas en la espalda.

Pd 2.

Todos los días, cuando el sol toque tu rostro, recuérdate bella, que ya verás a mis ojos decirte lo mucho que me gustas sin necesidad de que mis labios lo recuerden.

Pd 3.

Si, efectívamente, te amo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

vaporosa como ella sola, corriendo a ninguna parte y con las plantas de los pies bien puestas en el piso. ES que esto es un volado, elige lado...Te amo.