04 julio 2006
Delirios.
A cada nuevo contacto de nuestras pieles, el recuerdo se hacía más grande, la cadena de las imágenes aumentaba su historia, el recuerdo recurrente de minutos anteriores se sumaba a la fiesta de placer que con tu boca y el recuerdo que se generaba en ese preciso instante, hacía que mi deseo desbordara los límites hasta ahora conocidos por mi propio cuerpo, no cabe duda que tienes facultades de seductora, no cabe duda que me descubrí como amante y como el señalado a ser seducido, a cada nuevo contacto de nuestras pieles el recuerdo no disminuye, mis pupilas dilatas a cada mirada, y con cada mordida que dejo en tu cuerpo, y su respectivo trazo en saliva, me haces invocar el momento de los sueños, de las sábanas blancas y de las horas con el ventilador de frente, el espejo a un lado y tus manos recorriendo mis brazos, con tus uñas marcando el camino, mientras tomo tu cintura para proponerte un nuevo pacto entre tus gustos y los mios.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
a cada roce, un recuerdo. Bendita memoria que olvida fechas pero recuerda a ti. Un beso
Publicar un comentario