14 mayo 2006

Fin de semana.

Ha llegado el momento de la reconstrucción de los daños causados por el enesimo naufragio de este navío, cada uno de los trozos de madera será unido de modo tradicional y con materiales antiguos, regresaré al amor, regresaré a la sorpresa de unos nuevos brazos y descubriré en otra mujer todo lo que alguna vez me negaste.

Muchas gracias por pasar algunos años de tu vida conmigo, el tiempo es un arma de doble filo y los dos sabemos que las cosas ya no podrán ser más un sueño compartido.

Buscaré en otros mares la barca que dejé un día a la deriva, con otras manos formaré nuevas quillas y en otros besos buscaré secretos, no serás sombra de mi pasado, en esta carta te despido, como alguna vez lo dije: Para siempre.

Ahora, es momento de soltar las velas y darle las gracias a todos los que me ayudaron a resurtir mis provisiones, muy en especial a mi almirante, a mi segundo capitán, a mi cabo, que aunque andaba en tierras neoportuguesas me apoyó, y a los colados que hicieron de este episodio uno de los más bellos de mi vida.

Nos vemos en otras tierras.

Oscar.


Ps. Sigo escribiendo, el blog no se acaba.

2 comentarios:

Nessa Yávëtil dijo...

Ojalá encuentres al timón de tu barca y al oriente de tus velas... tu faro por las noches y unas arenas donde remontar tu manantial.
tqm

Anónimo dijo...

Me da mucho gusto que cierre ese capítulo de su vida, que concluya ese viaje y que esté en busca de nuevos horizontes. SUERTE!
P.D. Quén iba a pensar que un ingeniero escribiera tan bonito jajaja (es broma)