Ha llegado el momento de la reconstrucción de los daños causados por el enesimo naufragio de este navío, cada uno de los trozos de madera será unido de modo tradicional y con materiales antiguos, regresaré al amor, regresaré a la sorpresa de unos nuevos brazos y descubriré en otra mujer todo lo que alguna vez me negaste.
Muchas gracias por pasar algunos años de tu vida conmigo, el tiempo es un arma de doble filo y los dos sabemos que las cosas ya no podrán ser más un sueño compartido.
Buscaré en otros mares la barca que dejé un día a la deriva, con otras manos formaré nuevas quillas y en otros besos buscaré secretos, no serás sombra de mi pasado, en esta carta te despido, como alguna vez lo dije: Para siempre.
Ahora, es momento de soltar las velas y darle las gracias a todos los que me ayudaron a resurtir mis provisiones, muy en especial a mi almirante, a mi segundo capitán, a mi cabo, que aunque andaba en tierras neoportuguesas me apoyó, y a los colados que hicieron de este episodio uno de los más bellos de mi vida.
Nos vemos en otras tierras.
Oscar.
Ps. Sigo escribiendo, el blog no se acaba.
2 comentarios:
Ojalá encuentres al timón de tu barca y al oriente de tus velas... tu faro por las noches y unas arenas donde remontar tu manantial.
tqm
Me da mucho gusto que cierre ese capítulo de su vida, que concluya ese viaje y que esté en busca de nuevos horizontes. SUERTE!
P.D. Quén iba a pensar que un ingeniero escribiera tan bonito jajaja (es broma)
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