Con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera. Y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi, para dibujarla con mi mano en tu cara y que por un azar que no busco comprender, coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca, entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí y se superponen y los cíclopes se miran respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos, como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultaneo del aliento, esa instantánea muerte es bella y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura.
Y yo te siento temblar contra mí, como una luna en el agua.
Ya saben de quién es...
Y para quién es...
Gracias J.C.
28 septiembre 2006
27 septiembre 2006
Llama.
Ahora entiendo la insistencia de mis estornudos, pero si de acordarse se tratara, tendrías sinusitis crónica.
26 septiembre 2006
Coyotes.
Un coyote bien comportado es un coyote que no se permite excesos, son enemigos a muerte de los ángeles, que poco a poco invaden sus espacios de coyotes.
Son altos, de aspecto occidental, con dientes perfectamente alineados, llevan en sus manos siempre herramientas tecnológicas. Los ángeles también tienen el mismo tipo de herramientas, pero la mayoría de estas son robadas de los Coyotes.
A los Coyotes les gusta comer bien, calzan buenos zapatos, disfrutan de la playa los fines de semana, casi no fuman por que les cae mal a sus pulmones.
Coyotes.
Y buhos y telarañas.
Son altos, de aspecto occidental, con dientes perfectamente alineados, llevan en sus manos siempre herramientas tecnológicas. Los ángeles también tienen el mismo tipo de herramientas, pero la mayoría de estas son robadas de los Coyotes.
A los Coyotes les gusta comer bien, calzan buenos zapatos, disfrutan de la playa los fines de semana, casi no fuman por que les cae mal a sus pulmones.
Coyotes.
Y buhos y telarañas.
Tricks.
One.
Despertar, abrir los ojos y levantarse.
Two.
Despertar, descubrirte entre desvelos y cantidades increíbles de trabajo.
No dormir.
Three.
No dormir.
Four.
Hacer que el día me rinda más de 24 horas.
24 contigo.
-3.
-5.
Vos.
Despertar, abrir los ojos y levantarse.
Two.
Despertar, descubrirte entre desvelos y cantidades increíbles de trabajo.
No dormir.
Three.
No dormir.
Four.
Hacer que el día me rinda más de 24 horas.
24 contigo.
-3.
-5.
Vos.
25 septiembre 2006
22 septiembre 2006
Julio Cortázar.
Se es lo que se es, o no se es nada.
---
dedicado a la mujer que quería ser, pero por pendeja no fue.
19 septiembre 2006
De mañana y de noche.
Mood: Zombie.
He de agradecer a Lupita el haberme despertado a las 4.35 de la mañana, ahora si. Gracias.
Es difícil descubrirse hombre de múltiples ocupaciones, con una agenda apretada hasta la madre y tareas kilométricas, desafortunadamente estoy sufriendo las consecuencias de no haber aprendido en la secundaria y en la prepa la importancia de entregar los proyectos y tareas a tiempo.
Quiero un poco de tiempo, por lo menos para ver un poco más a mi novia, visitar a mis abuelos, hablarle a Dios, ver el civic que busco, estar debajo de la regadera más de diez minutos, etc, etc.
Pero no, temo informar que no puedo, por más que aprieto la agenda no se puede, se los juro.
Nah, me la paso en mi casa rascandome la panza, escribiendo posts y tomando chela cuando me da calor.
He de agradecer a Lupita el haberme despertado a las 4.35 de la mañana, ahora si. Gracias.
Es difícil descubrirse hombre de múltiples ocupaciones, con una agenda apretada hasta la madre y tareas kilométricas, desafortunadamente estoy sufriendo las consecuencias de no haber aprendido en la secundaria y en la prepa la importancia de entregar los proyectos y tareas a tiempo.
Quiero un poco de tiempo, por lo menos para ver un poco más a mi novia, visitar a mis abuelos, hablarle a Dios, ver el civic que busco, estar debajo de la regadera más de diez minutos, etc, etc.
Pero no, temo informar que no puedo, por más que aprieto la agenda no se puede, se los juro.
Nah, me la paso en mi casa rascandome la panza, escribiendo posts y tomando chela cuando me da calor.
Café
Cuando era pequeño, mi mamá preparaba café para todos, a veces uno se quedaba con ganas de un poco más, a pesar de que todos se lo hubieran acabado y la mesa estuviera ya vacía.
Años mas tarde ese mismo café me sirvió como fiel seguidor de reencuentros, de pláticas con exnovias y retornos felices que durarían para siempre, bajo el cobijo de los libros y la música que nos regaló tantas veces Fernando Delgadillo. Ese mismo café que mastiqué por primera vez en una salida a campo y que se impregnó en el sabor de mi boca durante varios días, es el mismo que me recuerda que alguna vez lo tiré entre los vasos sucios de la cocina de otra exnovia, que amablemente preparó para reponerme de la noche llena de sorpresas que habíamos pasado, desafortunadamente me descubrió haciendolo.
Hoy:
-Amor, ya es hora.
-¿qué hora es?
-las cuatro y media.
-ahhhmmm, no quiero.
-debes, tienes examen cariño.
-ya, ya me levantaré, dame unos minutos más.
Se supone que alguno de los dos debía preparar el café. El primero que se levantara y le quitara las cobijas de encima al otro era el que mandaría al que se quedó acostado a poner el agua.
en este preciso momento: Un libro de probabilidad, una taza de café con el escudo unam, un bolígrafo Blanc Mont y de fondo la computadora de la oficina.
Café, para ti.
Años mas tarde ese mismo café me sirvió como fiel seguidor de reencuentros, de pláticas con exnovias y retornos felices que durarían para siempre, bajo el cobijo de los libros y la música que nos regaló tantas veces Fernando Delgadillo. Ese mismo café que mastiqué por primera vez en una salida a campo y que se impregnó en el sabor de mi boca durante varios días, es el mismo que me recuerda que alguna vez lo tiré entre los vasos sucios de la cocina de otra exnovia, que amablemente preparó para reponerme de la noche llena de sorpresas que habíamos pasado, desafortunadamente me descubrió haciendolo.
Hoy:
-Amor, ya es hora.
-¿qué hora es?
-las cuatro y media.
-ahhhmmm, no quiero.
-debes, tienes examen cariño.
-ya, ya me levantaré, dame unos minutos más.
Se supone que alguno de los dos debía preparar el café. El primero que se levantara y le quitara las cobijas de encima al otro era el que mandaría al que se quedó acostado a poner el agua.
en este preciso momento: Un libro de probabilidad, una taza de café con el escudo unam, un bolígrafo Blanc Mont y de fondo la computadora de la oficina.
Café, para ti.
18 septiembre 2006
Sueño
Se supone que con una taza de café y par de cafiaspirinas estaría despierto....
Nel, los ojos me birncan entre las cuencas y mi manos saben que lo que escribo no está chido.
hugo.
Nel, los ojos me birncan entre las cuencas y mi manos saben que lo que escribo no está chido.
hugo.
17 septiembre 2006
15 septiembre 2006
Crónica dos.
Le dije que no parpadeara, que sólo iba a ser una foto, sencilla, sin flash.
Me tomó de la mano, me dijo que la camara debe estar, la mayoría de las veces, en paralelo con algún ángulo, o linea u objeto para que sirva como referencia al que apreciará la fotografía.
Puso mi dedo en el gatillo de la pistola, me enseñó cómo matar el pasado, disparó, sonido sordo, el pasado, con sus visitas, sus tarjetas de crédito, sus infidelidades, sus malas calificaciones y malas relaciones con los padres se acabó. Los ríos se desbordaron, las manecillas de los relojes se detuvieron, hubo treguas y las manifestaciones terminaron, se acabó el transcurrir del tiempo y por fin, luego de 21 años de buscar y buscar, por fin llega alguien a mi puerta, previos simulacros, me saluda afuera de Ciencias y le doy la mano, posterior beso en la mejilla y reconocimiento el uno del otro.
Dice que me ama, y le creo, como si tuviera 21 años de conocerla, de saber que estoy en esta tierra por ella, que el puñetero destino me la puso enfrente y susurrandome al oido me diga "Compañero, la tierra es de quien la trabaja".
El sonido de la foto tomada resonó entre los cajones vacíos de mi casa, le repetí que no se moviera, que así, justo así me gustaría despertarla un día, fiel retrato de sus uñas desgarrandome la piel de la espalda mientras sus ojos y los mios son lo mismo, entre sudor, risas y descubrimientos mutuos.
Gracias María.
Me tomó de la mano, me dijo que la camara debe estar, la mayoría de las veces, en paralelo con algún ángulo, o linea u objeto para que sirva como referencia al que apreciará la fotografía.
Puso mi dedo en el gatillo de la pistola, me enseñó cómo matar el pasado, disparó, sonido sordo, el pasado, con sus visitas, sus tarjetas de crédito, sus infidelidades, sus malas calificaciones y malas relaciones con los padres se acabó. Los ríos se desbordaron, las manecillas de los relojes se detuvieron, hubo treguas y las manifestaciones terminaron, se acabó el transcurrir del tiempo y por fin, luego de 21 años de buscar y buscar, por fin llega alguien a mi puerta, previos simulacros, me saluda afuera de Ciencias y le doy la mano, posterior beso en la mejilla y reconocimiento el uno del otro.
Dice que me ama, y le creo, como si tuviera 21 años de conocerla, de saber que estoy en esta tierra por ella, que el puñetero destino me la puso enfrente y susurrandome al oido me diga "Compañero, la tierra es de quien la trabaja".
El sonido de la foto tomada resonó entre los cajones vacíos de mi casa, le repetí que no se moviera, que así, justo así me gustaría despertarla un día, fiel retrato de sus uñas desgarrandome la piel de la espalda mientras sus ojos y los mios son lo mismo, entre sudor, risas y descubrimientos mutuos.
Gracias María.
14 septiembre 2006
Crónica uno.
Qué hermoso es detenerse, dejar que el cabello caiga entre los hombros y agacharse a contemplar al gusano, que camina sin prisas entre los adoquines de la calle que viene a interrumpir el romance entre la acera de enfrente y la acera, de enfrente también. El gusano se comprime, junta sus diminutas patas unas con otras, respira un poco y se expande, da el siguiente paso, se comprime, respira y camina.
Un segundo después se levanta, toma sus bolsas de costal, se acomoda el libro que lleva en la bolsa que él adaptó para dicha labor, se despide del gusano con una reverencia y respira hondo, se contrae y da un paso.
Se contrae, respira hondo y da un paso.
Se contrae, respira hondo.
Se contrae.
Un segundo después se levanta, toma sus bolsas de costal, se acomoda el libro que lleva en la bolsa que él adaptó para dicha labor, se despide del gusano con una reverencia y respira hondo, se contrae y da un paso.
Se contrae, respira hondo y da un paso.
Se contrae, respira hondo.
Se contrae.
Doscientos.
Ya un buen número para la gran cantidad de letras que he dejado en este, mi blog, el segundo de la saga y contando.
Mucho tiempo, mucho tiempo...
Me deseo un feliz 200 posts, así, con velita encendida y lectores anónimos.
Pónganse cómodos, todo lo anterior era simplemente un ensayo.
Mucho tiempo, mucho tiempo...
Me deseo un feliz 200 posts, así, con velita encendida y lectores anónimos.
Pónganse cómodos, todo lo anterior era simplemente un ensayo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
