24 julio 2006

Extraño...

Ella me dice que me quiere, de fondo musical escucho Mary Mary y creo que estoy a punto de ir a dormir por enésima vez en esta vida de ciclos y música reciclada...

Layon me recomienda que mande a volar al pendejo que me está escribiendo, que seguro está ella intentando sacar información sobre lo que nunca pudo averiguar sobre mi situación actual...

es cagado, ahora escucho al mismísmo Sinatra con Come Fly with me...

23 julio 2006

Putita.

Me gustaba el aroma de tu cabello después de tu baño pudoroso, nunca dejaste que te mirara cuando ibas a tomar tu ducha, me decías que era de mujeres de moral relajada y te creía, pero siempre encontré la manera de poderte convencer para pasar a tu espacio y así conseguir mi objetivo: dejarte tirada en el piso de la regadera, con tu sudor como último elemento de ese día, era la forma más fácil para hacer que mis brazos no me dolieran al día siguiente.


Ahora que mis manos ya no tocan tu cintura desnuda y que tus ojos no descifran los mensajes que te dejan los míos, te escribo desde una noche lluviosa, con los ojos secos de tanto cigarro y con mis dedos ansiosos por querer escribirte, llamarte, acción de pulsar unos pocos dígitos, tampoco llena mis ganas de tenerte nuevamente entre sábanas, aunque de antemano sé que será un mal servicio que terminaré pagando demasiado para lo poco que ofreces y lo mucho que pides.

Mejor paso por tí a las once, hora ya establecida por la rutina que sólo tú, como mi putita, quedaste tiempo atrás y olvidaste llenarla con otras citas.

Si, quedamos a las once, como siempre, lleva ese vestidito rojo que tanto sabes presumir, que bien sabes que me gusta decirte que me gusta como se te ve, pero que me gusta más cuando te lo quito a fuerza de sexo rápido, y de tu blusa no te preocupes, que no se arruga, es de tela barata, un poco más de lo que cuesta hacerme sentir deseado.

Ya sabes, a las once, como quedamos.

Garibaldi

Ya me lo decía Pepe, olvidar a las viejas chupando y con los mariachis tocando Cielo Rojo es la mejor manera de pasar el rato el sábado después de haber llegado a la capital, me tomó por sorpresa la cantidad de muchachas que uno puede ver en Topacio, ahora entiendo lo que mi tío Pedro decía sobre venir a la cuidad y cuidarse de esas mujeres que nomas lo dejan en calzones a uno, me averguenza pensar en eso, mejor sigo cantando el mariachi loco y olvidando a Josefa, que muy mal me dejó ahora que ya está casada y esperando a su primer hijo, pobrecita de ella, tan buen futuro que le esperaba conmigo, no tuve la culpa de salir de méxico, tenía que comer, así son las cosas, ni modo.


Ahora me siento bien, ya nos pasamos del mercado de comida a la plaza principal, ya prendieron las farolas y me llaman las guitarras...


"Solo, sin tu cariño, voy caminando y no sé que hacerrrrrrrr"

20 julio 2006

Un proyecto común.

Destacaré esta nota como importante, un par de amigos comenzó un proyecto para hacer reseñas de hoteles en la ciudad de méxico, específicamente hoteles de paso, por si gustan sugerir o leer una reseña o pedir la reseña de un hotel en particular, siempre les puedeb enviar un mail:

eltourclandestino@gmail.com

o leer su blog, que es:

http://cincoletras.blogspot.com

Muy recíproco puede ser el asunto, así que armense de valor y pregunten, que nada les cuesta...

19 julio 2006

F

-Lo que pasa, es que esteeee, salí con mi, esteee, con mi esteeeee, mejor hablamos de otra cosa, ¿no?

-Si, si, hablemos de las cosas que más nos preocupan
-Bueno, ¿qué te preocupa?
-Que me sigas diciendo las cosas sin tu muletilla.

17 julio 2006

De ella.

Sehunda vez que pido no escribir bajo pedido, ¿se ha convertido en una costumbre?. Nila postea desde blog ajeno, la condensación de la ñoñes. Si de la nila luminosa se tratara, este post sería sobre lo que el fin de semana me regala.
Conociendo a familia ajena, los Fonseca desde Jalisco



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Así ella escribió por vez primera sobre mi espacio, sensación de pertenencia, eres mía, le dije, soy tuyo, le escribí en un papelito de estaño que encontré en mi coche y deposité en su bolsa de diario.

Recado.

Te dejé el lado derecho de mi cama, ya me habías dicho que preferías, por comodidad, tomar ese lado y ese día lo hiciste tan natural que podría asegurar que desde siempre sabías que llegaría a tu vida, me dijiste que me querías y lo último que recuerdo esa noche fueron tus ojos cerrandose cuando te cubrí con mi mano izquierda tu espalda desnuda y así llegó el sueño febril de tus manos y mis ojos llenándose de tu imagen tranquila y tu respiración lenta.

Por la mañana, con los primeros rayos que pegan sobre la cabecera de la cama, descubrí que no estuviste más de dos horas jugando a estar dormida, estoy cási seguro de haberme quedado dormido después de tu primer suspiro y efectivamente, no estabas. No me levanté, no intenté siquiera moverme, simplemente te habías ido y prometiste no regresar, acepté como válida tu excusa de mujer mayor y te solté al espacio mortecino de las calles y las rutas de viejas diligencias para que buscaras en ellas tu camino, es ahora cuando encuentro esta nota que dejaste olvidada, en el cajón donde dejaste también abandonados un cepillo de dientes y un sostén ahora roto por el recuerdo de nuestras noches...

Tu nota:
"Perdóname por no decidir a tiempo, mis hijos esperan en casa y creo que he cometido muchos errores que ahora estoy a tiempo de corregirlos, tomé tu coche prestado, te lo regreso cuando se agote la gasolina y los billetes que tomé de tu cartera"

Ahora el que despierta soy yo.
6.00 am.

Brazos.

Serán los tuyos fuente de llamas que me abrasan a modo de recuerdo eterno, sin dejar los espacios sublimes de nuestros encuentros y las tardes que pasamos mirando nuestro reflejo en los ojos de nuestro instantáneo complemento, que, como sabes ahora, está comenzando a crecer.


Los instantes.


Las marcas de tu piel.


Tus besos.


Tu barbilla.




















Tu.

14 julio 2006

Laguna.

5.38 de la mañana y mi sueño ha sido reparador, todo ha sido bueno y si:



Desperté pensando en tí, Nila.

11 julio 2006

Flores.

Me gusta sentir

tus uñas despertando

las sensaciones de mi espalda

y probar el agua
que contiene tus sabores.

Prueba
Golpe.
Un .

Mientras
mis manos

te descubren amada.

...

10 julio 2006

One


Con un sol que resplandece de fondo a tu bella imagen y un posible horizonte que ahora contemplo por las tardes, caminas sin preocupación entre los espacios que hemos proclamado como nuestros, tus pies recorren con firmeza el sendero y tus brazos se balancean con tu andar, tu vestido es ahora el que delimita el cuerpo que reclamo como mío y tu cabellera juega con el viento de tu pasado y el futuro que augura mejores noches.



¿Qué secretos guardas en tu mano izquierda?

No dudes mostrarme el contenido de ese bolso cuando el sol termine de ocultarse.

Escribiría más, pero tu belleza no me deja hacerlo, mis manos son a tu cuerpo ahora, y mis ojos son a los tuyos.

Eres bellísima.

Pd 1.

Regálame la ramita de olivo que llevas en la espalda.

Pd 2.

Todos los días, cuando el sol toque tu rostro, recuérdate bella, que ya verás a mis ojos decirte lo mucho que me gustas sin necesidad de que mis labios lo recuerden.

Pd 3.

Si, efectívamente, te amo.

06 julio 2006

Gallera.

Con la mejor de sus esperanzas puestas en el gallo que cuidó por más de cuatro meses, el Coronel agarró las patas del animal y le amarró las navajas, lo hizo con la misma naturalidad con la que lo sujetó tantas veces a alguna pata de su cama, era por seguridad, le decía a su esposa, por que los chamacos podrían entrar por la noche y robarse al gallo haciendo el mayor de los escándalos y ellos no se hubieran dado cuenta. Alguna vez, después del regreso del coronel de la guerra civil, el tiempo pintaba mal y llovió como nunca antes, la casa completa se hubiera hundido si el agua no hubiera mojado el trasero del Coronel que dormía a brazo suelto en su hamaca de verano y con un salto al suelo despertar a su mujer, que a pesar de los gritos del Coronel seguía plácidamente dormida entre girasoles y recuerdos de sus tiempos en el bananero.

Terminó su rito de navajas y recordó la manera de levantarse, que había comenzado a practicar después de que su esposa lo convenció de que se podía vender el reloj de pared por lo menos en cuarenta pesos, tomó a su gallo y mientras escuchaba el ruido ensordecedor que venía del coro de muchachos a los que tiempo atrás había prometido regalarles el gallo, tomó valor, con una mueca le avisó al juez que estaba listo, y antes de soltar al gallo entre la arena y la sangre de las peleas anteriores, le advirtió:

-Si no ganas bonito, tendremos que seguir comiendo de tu maíz

El gallo emitió un sonido similar a una súplica y recordó lo que le había dicho su mujer, que prefirió quedarse en casa para no ver cómo otros se hacían ricos mientras ellos apenas apostarían por otro costal de maíz de Neerlandia para seguir alimentando al que ahora suplantaba a su hijo, pensó que no era más que un gallo y que nunca podría hacer sonidos humanos, a los gallos se les trata como gallos.

Cierren las puertas señores.

05 julio 2006

Crónica de un miércoles por la tarde.

-¿Qué somos?
-¿Qué queremos ser?
-¿Somos novios?

Julio debió responder de manera inmediata a la última pregunta que ella había lanzado como una flecha certera contra la propositiva formación homérica, atinó, pero no causó asombro recibir la exacta pregunta.

-Somos novios.

Así, ella experimentó el ascenso de tropas que avanzaban por sus pies, subían por sus pantorrillas y guardaban base en sus rodillas, ella sabía que tarde o temprano atacarían.

Es nuestro tiempo.

04 julio 2006

Delirios.

A cada nuevo contacto de nuestras pieles, el recuerdo se hacía más grande, la cadena de las imágenes aumentaba su historia, el recuerdo recurrente de minutos anteriores se sumaba a la fiesta de placer que con tu boca y el recuerdo que se generaba en ese preciso instante, hacía que mi deseo desbordara los límites hasta ahora conocidos por mi propio cuerpo, no cabe duda que tienes facultades de seductora, no cabe duda que me descubrí como amante y como el señalado a ser seducido, a cada nuevo contacto de nuestras pieles el recuerdo no disminuye, mis pupilas dilatas a cada mirada, y con cada mordida que dejo en tu cuerpo, y su respectivo trazo en saliva, me haces invocar el momento de los sueños, de las sábanas blancas y de las horas con el ventilador de frente, el espejo a un lado y tus manos recorriendo mis brazos, con tus uñas marcando el camino, mientras tomo tu cintura para proponerte un nuevo pacto entre tus gustos y los mios.

01 julio 2006

Mi Centro.

A Guadalupe.
Despacio, por las calles empedradas y los caminos recorridos ya con serenidad, me dedico a mirar el movimiento de nuestras sombras que se proyectan en el suelo histórico, no es de genios adivinar que pertenecen a un par de enamorados, distraídos por el viento y por las figuras de viejos poetas.

Tus palabras se mezclan con las notas que barren el callejón del saxofonista, tus labios buscan los mios y por fin tu mirada no se apartó después de un beso. Adoré tus manos desde que me rodearon ese primer día de encuentros, espacios suspensivos, danzantes y jarochos.

A modo de sombra, indícame el camino a seguir en esta eterna lucha entre el no querer y tu cadera, a modo de mía, tómame de la mano y ayúdame a caminar por las orillas del río seco, a modo amada, llevemos nuestros caminos paralelos un buen rato, regresemos, intercambiemos lugares, y luego si así lo dicta tu cauce, desemboquemos juntos en tu mar.

Hagamos entonces el mar en centros y bajo farolas de carso demostremos a nuestro espacio que es posible montar buenos barcos y sigamos nuestro camino por calles empedradas, plazas constitucionales y ejes centrales.