Coincido contigo y tratas de desviar tu mirada, pero el rubor de tu cara te delata, sabes que no puedes ocultar lo que sientes respecto a mi, yo soy sincero contigo, te tomo de la mano e instintivamente comenzamos a caminar a un espacio alejado, oscuro. Las manos no pueden esperar más, los brazos no son suficientes para abarcarte completa, calla, calla, no permitas que nos escuchen, no permitas que el ruido inunde cada uno de tus poros que ahora me pertencen...
Susurro a tu oido:
-Permíteme acabar lentamente con tu luz, consumete en llanto y dolor, y ahora canta...
O.
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