Suele suceder que conoces a alguien en una terminal de autobuses y ese alguien resulta ser la persona que buscabas desde hace mucho tiempo, y no me refiero a la persona que me encontré en la terminal hace un par de días, me refiero a las personas que te encuentras día a día en tu propia terminal, mientras esperas el segundo correcto en el que tu autobús correrá con rumbo fijo a tu mismísimo futuro, sin tiempo de retraso y tampoco de adelanto.
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