¿Hace cuanto que no escribo algo con sentido?
Tengo dudas sobre mi capacidad de entender a las mujeres y al público en general, me cuesta muchísimo trabajo entender los mensajes directos y muchísimo más, -por estricto juicio-, los mensajes indirectos. Cuando me tocó tener cuernos, en aquel invierno del 03 aquella mala exnovia me decía que no podía decirle a sus papás que había regresado conmigo, que sus amigas no me podían ver, -a pesar de que me llevaba de a piquete de panza con una de ellas-, que su perro no se qué y blah; Ahí estaba, con la lengua de fuera esperando cualquier migaja de cariño que me dejaran en el suelo. Primer gran trauma.
Superé mi aflicción recordando que también puse los de vaca y así el juego del karma se completó, como todos los juegos de karma que por fuerza gravitacional tienen que completarse. Me dolió pero aguanté como los machines, con ayuda de mis amigos y las musas llegué a un estado relativamente sólido en mi enfermiza condición emocional.
He tenido buenos altibajos estos útimos 3 años, entre trabajos, novias, amigos, escuelas, proyectos, borracheras, blogs y todo el asunto de la juventud me he divertido de lo lindo, he tenido que taparme la boca y reprimir muchísimas cosas que en mi primera juventud no hubiera dudado un sólo segundo en compartir con el mundo. Como toda buena montaña rusa, me siento acomodado entre el primer y último asiento, mientras siento el tirón de todo el carro, me lleno de terror al mirar la continuación de la pista, y no tener otra más que dejarme arrastar por la fuerza que se transforma en el momento en el que el carro llega al punto más alto del recorrido.
Ayer me dijeron que sabían todo sobre mi, más de lo que yo podría saber. Frase impactante y despachadora. Plum, tres disparos directos y a quemarropa.
Que me digan dónde puedo encontrar el hilo que perdí cuando solté el control de mi vida. Porfavor.
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