28 mayo 2008

La cuerda se acomoda perfectamente en el centro del patíbulo, mediante un ritual en latín, se procede a anudar el extremo opuesto del que está amarrado en el patíbulo, de manera que se pueda recorrer bien el nudo una vez que el ejecutado se encuentre suspendido de la cuerda que le proporcionará la muerte. Se sabe que la muerte es cási instantánea, ya que el cerebro deja de recibir sangre al quedar presionada la carótida y entra el cerebro de manera automática en un proceso de disminucíon de la actividad eléctrica.

1 comentario:

la_luminosa dijo...

en ese tipo de cuestiones siempre me inquieta los segundos previos del condenado que sensaciones recorren su cuerpo, cual es su última imagen? que susto!