18 noviembre 2007

Yo.

-Deberías morirte un día. Así me darían ganas de dibujarte un cuadro a lápiz, de medio perfil, con la mano eliminando visibilidad facial y así, tan vulnerable, comenzar a atacar, hasta reducirte a motas de grafito, borrarte de mi pasado, de mi presente y de mi futuro.

-Deberías rescatarme, desatascarte de las enormes fauces en las que te atreviste a caer sin saber aún qué era lo que venía y mucho menos cómo vislumbras mi futuro, incierto, gris, lleno de complicaciones y sin fin práctico. Fatídico. Deberías desprenderte de mí de una buena vez, borrando cada uno de los registros pasados, quemando los mentados barcos, olvidando…

-Siempre ganas.

-Lo sé.

Levantad las armas, que la lucha se avecina.

1 comentario:

la_luminosa dijo...

se quemaron los barcos, pero las cenizas se traen a cuestas, será mejor dejar de temerle al mar y zambullirse de nuevo en sus frías aguas.