Con estas palabras supongo que abro una ventana dentro de mi cotidianidad...
Hace poco me senté en el mismo sillón desprendible de camioneta de señora, estaba justo aquí a mitad de la madrugada pensando sobre los proyectos que tengo en mente y lo pinche guapo que estoy -cof cof, modestia aparte-, ahora, sentado aquì y con el examen a escasas 5 horas, me doy cuenta que en el lugar -metafórico- donde estoy parado es muy parecido a aquellas imágenes que apenas siendo yo un mocoso de 6 años vislumbraba para mi, y que sin darme cuenta, mientras las hojas del calendario de mi cuarto se desprendían, dejé de pensar en lo que quería, en mis proyectos, en mis inventadas agonías. Vivía de drama, cual novela, que hacía una persona más dura, cerrada y fuera de mí.
Se me terminó el cigarro y con esto el vortex a mi común y corriente presente, es hora de caminar.
Can I walk with you?
1 comentario:
horrible nostalgia de leer estos post, es la propia exigencia, la autocritica tristemente solo llevada a bits. Es hora de caminar.
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