Parte uno.
Éste relato trata sobre la vida y las muertes de Zoraido Durango, cacique de Aluquermeca, dueño de tres mulas y un par de muchachas que trabajan en la cantina de Don Adelaido, cacique de Alcarmeca.Cuenta Doña Cleta que la primera vez que don Zoraido Durango se pasó al otro lado por vez primera, y no refiriéndose al cruzar el portón que divide Aluquermeca de Alcarmeca –cuya descripción narraré más adelante-, sino morir de veritas, abrazar la tierra, morder el petate pues, la tierra comenzó a temblar como nunca había sucedido, motivo de sorpresa de todos los habitantes y peones del cacique, pues don Zoraido Durango vivía precisamente en Aluquermeca, que en lenguaje de los nativos significa “Lugar donde nunca tiembla” o “Aluuu Keeerr Meca”, y el cielo comenzó a destellar de mil maneras misteriosas, formando entre ráfagas de aire los mismísimos bigotes de Don Zoraido, acompañados de un par de agujeros entre las nubes, simulando sus ojos inexpresivos. Él había muerto, por vez primera.
Cinco días de luto se guardaron en toda la comarca, sus tres mulas no dejaron de rebuznar todas las noches y todos los días del duelo, como si alguien les hubiera advertido la triste historia que se desataría después de la primera muerte de don Zoraido. Mientras, sus muchachas limpiaban una a otra el charco de lágrimas que dejaba la otra y así hasta que el piso de la casa de Don Zoraido quedó resplandeciente y con un perfecto pulido. Cada una se vistió de muñecas a talones de negro muerte, las dos con la mirada perdida y la cara pálida, cual pared de yeso.
La causa de la primera muerte de Don Zoraido es toda una leyenda que se cuenta hasta en las tierras plataneras de Macondo, y con mucho escepticismo, pues en esos lugares no se utiliza el realismo fantástico, ni quién se acuerde de él.
Una de las teorías más socorridas entre las muchachas de las cantinas donde Don Zoraido descargaba sus necesidades de hombre, era que por las noches de luna nueva se iba a las barrancas a retar al Diablo, pelea simple, cuerpo a cuerpo, sin artimañas de diablo ni de humanos, le gritaba toda clase de palabrotas bien conocidas por quien esto lee y unas otras más inventadas por el mismo cacique, irreconocibles para toda la humaidad.
Continuará…
3 comentarios:
jejeje!!
¿sera que llego a Aluquermeca como turista y heredo el puesto de mecanico? y con los años llego al poder?
Claro! tenia que ser el mismisimo cacique quien hallara los pergaminos antiguos de la historia de tupidocho en fragmentos que serian reconstruidos.
Ojala que don zoraido tenga grandes aventuras para saber como fue que se murio 5 veces y no le paso nada!
¿iban al futuro a recolectar la cosecha? y por eso volvian mas grandes?
¿que cosas de adultos hacian? tengo curiosidad.
que bueno que se desarrolle la leyenda del cacique! con las aportaciones de to-dos, ejem!
¡Qué buena primera parte! Ya espero la segunda ;)
aluqueka alurmequecka, kulemereka!!
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