Estaba segura de que el lugar donde cenaríamos esta noche sería el perfecto motivo para platicar sobre nuestros planes, trazando rutas sobre olas y marejadas, pensando cómo esquivar de la mejor manera nuestras tormentas, los dos dispuestos, comprometidos, juntos.
No hubo cena, le dejé la reservación del Lago al Oscar grande, 8.30 pm, con velitas y música de cuerdas, un mes me tomó anticiparla, previo pago y cargo minimo de cierta cantidad de tres ceros, incluidas horas de formarme y comprar los boletos del Trovador... para pura mierda.
Hace un rato, mientras dominaba el arte de la venta directa, miraba a las parejas que peregrinaban en búsqueda de un cuartito, una mísera cama donde pudieran acostarse, cojer, platicar sobre sus vidas y felicitarse por estar juntos un día más, llenos de flores, regalos, globos y miles de deseos positivos para su pareja, de dos, de dos...
No resistí... repitiendo el mismo patrón de toda la semana tomé mis manos, voltee las palmas en dirección a mi cara y solté a llorar, así como cuando se recuerdan cosas tristes... Y sin ganas de nada, con el rimel corrido y las medias rotas, me puse a gritarle, lo arañé y le solté una patada en la entrepierna; el muy hijo de puta no me compró mi globo de Corazón de 100 pesotes.
Feliz San Valentín (Elizalde).
14 febrero 2008
11 febrero 2008
10 febrero 2008
07 febrero 2008
Fusbol
Réinvente ton jeu
Cargado por ElectronicArts
Que alguien me diga qué lugares reconoce de la Ciudad de México...
por lo pronto, seguro seguro se que son:
Santa Fé
Tlatelolco
San Ángel
Mixcoac
¿Alguien reconoce algún lugar más?
¿Apóco no está de bolas?
04 febrero 2008
Domingo.
Desde que María salió de su casa con su sueter azul, sabía que el día pintaba excelente.
Y abrió la puerta para entrar a mi coche.
Y desayunamos donde la gente come y come.
Y platicamos en el camino al lugar lejano.
Y nos besamos entre luces rojas, carros de la autopista del sur, vendedores ambulantes, gente con golpes de calor, un puente sin terminar, un mercado a la mitad de la nada y un calor levemente insoportable.
Y nos encontramos como cíclopes, respirando confundidos.
Y abrió la puerta para entrar a mi coche.
Y desayunamos donde la gente come y come.
Y platicamos en el camino al lugar lejano.
Y nos besamos entre luces rojas, carros de la autopista del sur, vendedores ambulantes, gente con golpes de calor, un puente sin terminar, un mercado a la mitad de la nada y un calor levemente insoportable.
Y nos encontramos como cíclopes, respirando confundidos.
27 enero 2008
24 enero 2008
13 enero 2008
Tengo los pies cruzados encima del sofá del segundo piso de la casa, frente a mi está el librero por el cual hace unas ocho semanas tuve la más grande discusión que he tenido dentro de las cuatro paredes que delimitan el espacio donde vivo.
Platiqué con mis papás sobre la situación en la que estaré los próximos 6 meses, sobre lo que me espera y los proyectos que tengo que llevar a cabo en este corto y azaroso periodo. Mis piernas vuelan entre un soporte y otro, como niños jugando a subir y bajar pedacitos de colina, soltándose y rondando infinitamente hasta toparse con el hastío de la madurez y decidiendose a levantarse y caminar, como por vez primera.
Platiqué con mis papás sobre la situación en la que estaré los próximos 6 meses, sobre lo que me espera y los proyectos que tengo que llevar a cabo en este corto y azaroso periodo. Mis piernas vuelan entre un soporte y otro, como niños jugando a subir y bajar pedacitos de colina, soltándose y rondando infinitamente hasta toparse con el hastío de la madurez y decidiendose a levantarse y caminar, como por vez primera.
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