04 febrero 2008

Domingo.

Desde que María salió de su casa con su sueter azul, sabía que el día pintaba excelente.
Y abrió la puerta para entrar a mi coche.
Y desayunamos donde la gente come y come.
Y platicamos en el camino al lugar lejano.
Y nos besamos entre luces rojas, carros de la autopista del sur, vendedores ambulantes, gente con golpes de calor, un puente sin terminar, un mercado a la mitad de la nada y un calor levemente insoportable.
Y nos encontramos como cíclopes, respirando confundidos.

2 comentarios:

la_luminosa dijo...

valio la pena el tráfico que no? te amo mushu!

la_luminosa dijo...

extraño esas pequeñas cosas, VEN!