18 marzo 2012

Mi madre acumula las ramas de los árboles que encuentra tirados en la calle.
Las lleva a casa después de arrastrarlas por kilómetros desde el lugar donde encuentra el árbol tirado, luego les quita la corteza, las amarra con un lazo que compró específicamente para el delicado tema de sus ramas y luego, después de un proceso de curación arbórea, sube las ramas al segundo piso de mi casa, a un lado del cuarto donde vivo, apila la nueva rama en cuestión junto a otras ramas del pasado y las mira orgullosa.

No hay comentarios.: