16 agosto 2008
An actor.
Entiendo cuando te bajas las bragas, Claudia, pocas se resisten a la tentación de caer entre mis brazos. Desde que regresé a las obras y a las fiestas para celebrar lo bien que representamos en escenario, no he tenido ni un sólo momento en el que no me sienta acosado por las novatas, siempre buscándome, intentando encender el cigarrillo siguiente, y si no se puede, el siguiente, hasta que consiguen encederme uno, que con disgusto tiro por el ridículo olor a colonia barata que emite su encendedor, metículosamente guardado entre sus bolsos de mano, impregnados con el mismo olor de años que se guarda en todos los bolsos de mano de las mujeres, ese olor tan ridículamente agradable que le quita la fiesta al amargo sabor del cigarro... Y no es que no te quiera mujer, es que tus modos son iguales a los de las mujeres que estuvieron antes que tú.
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1 comentario:
uuuuuuuuuh!!!
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