No, no estoy drogado o ando en ácidos, mucho menos estoy pasando por un proceso de metamorfosis, simplemente estoy echado con la computadora encima de la panza y tratando de poner las ideas en orden, al rítmico tono de Joe Cocker con su exquisita versión de la canción cuyo nombre tiene este post, irrepetible, mítico y con aires woodstockeros, pero a últimas fechas me ha dado por voltear a ver las cosas que en mi no hay, en pocas palabras, no las he visto, mi reloj interno –el que hace tic tic tac- me avisa que es hora de comenzar a hacer cosas que realmente motiven el movimiento a intervalos regulares de mi organismo, que me dejen caminar y moverme en mi infinito espacio, antes recorrido de infinito negativo a infinito positivo en mis tres vectores cartesianos, incluyendo mi vector imaginario, bivariado.
Se han detenido las estructuras, el colapso del pasado es inminente, mantener recuerdos, vislumbrar personas ajenas y anteriores tal y como las tuve por última vez deja de ser un pasatiempo para convertirse en el deporte de supervivencia en el Mundo de Hugo, mi triste pasado se está convirtiendo en un masa deforme, inicua, inefable, inestable y oscura, con aliento a viejo y un perfume triste. Me estoy quedando sin historia, sin poder recordar siquiera quién fui y quienes me acompañaron en mi viaje, no entiendo como el fuego, aquel que tan orgulloso estaba de controlar para aparentemente quemar mis barcos, mis monstruos mentales, poco a poco fue carcomiendo mi cuerpo, abrasandome y borrando cada detalle, de tal manera que mi ser quedó mutado, incomprendido por él mismo y por mí, como dualidad impuesta a un cuerpo que es el mismo con su alma…
Me he desprendido.
2 comentarios:
y que, el 15 que se va a hacer?
cuando hagamos eso de la maquina del tiempo, te llamo para enviarte a los 70's a la pura buena onda y la pacheca diversión, tssss... alucine!
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