Tengo los pies cruzados encima del sofá del segundo piso de la casa, frente a mi está el librero por el cual hace unas ocho semanas tuve la más grande discusión que he tenido dentro de las cuatro paredes que delimitan el espacio donde vivo.
Platiqué con mis papás sobre la situación en la que estaré los próximos 6 meses, sobre lo que me espera y los proyectos que tengo que llevar a cabo en este corto y azaroso periodo. Mis piernas vuelan entre un soporte y otro, como niños jugando a subir y bajar pedacitos de colina, soltándose y rondando infinitamente hasta toparse con el hastío de la madurez y decidiendose a levantarse y caminar, como por vez primera.
2 comentarios:
Ya veo que te han mejorado los animos...
Espero que te vaya bien en tus nuevos proyectos...
"Saludos Monocromáticos"
con los papas uno siempre piensa que fue la pero discusión pero...
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