04 septiembre 2007

Infancia.

Seguramente me tomaron esta foto en uno de esos instantes en los que me quedaba quieto, llenandome del olor a tierra del patio de mi abuela, quizá por eso me da nostalgia cuando llueve. Heme aquí, con tres años y mis chapitas, cabello rebelde y ojitos hinchados por que chillaba por todo, y lo sigo haciendo, mi ropa sucisíma por jugar a los piratas y al buzo entre la tierra y el jardín maltrecho por las quimeras que inventaba en mi joven cabeza y mis intentos fallidos de escalar ventanas.

Y me preguntaba si el mundo era redondo, si las personas aprendemos por lo que vemos y si las cochinillas eran capaces de competir contra canicas...

Y aún no pierdo la capacidad de asombrarme al mirar la instantánea en la que me descubrieron asombrado por una cajita negra que sacaba una hermosa luz parpadeante y que seguramente guardaría dicha instantánea hasta el momento en el que años después la mirara, sorprendido.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

ay soy harto fan!!! y las chapitas!! y el cabello a la Luis Miguel y los ojitos!!!! te amo

Anónimo dijo...

¬¬

Ay siii ! nos amamos, pfffttttttttt


/mode muerta de envidia off.

neta eres tu??/

que cute... :D

Mandariino dijo...

No se me ponga envidiosa Noesh, jejeje...

Efectivamente, esos cabellitos de color claro son mios, con todo y chapitas.

Anónimo dijo...

Estabas rebonito!!! TQM.

Nessa Yávëtil dijo...

¿Qué le pasó a tus ricitos en las puntas?