16 agosto 2007

Hospital

A las enfermeras les encanta escribir a máquina, las imagino pulsando una serie de letras al azar para hacer pasar el rato, como si les pagaran por ello. A tres camas de la mía hay un señor de edad, cansado de gritar por que le duele el nosequé, nos pone a todos muy tristes por sus lamentos, quiere irse a su casa. Los vecinos rumoreamos que ya no sale de esta. Dos camas a un lado está una enigmática muchacha que se interesa por lo que pasamos para los análisis, alza la vista y si nota que estás mirando, se acomoda en forma de maja y sigue mirando, de manera retadora y algo seductora y te guiñe el ojo, -esta noche no Hugo-. A una cama está la chica más nueva de la sala de urgencias, le pegaron, la maltrataron de tal manera que sus nervios ópticos vienen con problemas, alcanzo a escuchar que ve doble al médico que la atiende y él muy atento escucha lo mal que atendieron a la niña bien en el hospital de gobierno, que mucha suciedad y malos tratos. Y yo, cama 5, con suero y mi ropa en una bolsa blanca, recordando cómo en este mismo hospital alguna vez me dejaron tirado en una cama fría, totalmente desnudo y con cubrebocas y guantes moviendose a mi alrededor. Tengo miedo.

1 comentario:

la_luminosa dijo...

pero yo de lejitos y hora tras hora estuve con usted :D