Intermitentes gotas, miradas y risas. Esta carpa es mía; el ego gritaba.
Es el interés efímero por el nuevo agregado, preguntar nombres y semestres, es el humo de las bocas, el desinterés por saber quién es la chica enviando un sms, es sobrevivir debajo de un perpetuo movimiento, motivado por el alcohol y la furia de la lluvia y las hormonas juveniles -sedientas de humo de hoguera y sexo desenfrenado-, movimiento, carpa abajo y celebración.
Salud, felicidades Hugo, Oscar creaste un monstruo.
2 comentarios:
jajaja de hecho... lo de la carpa estuvo de 10, te la rifaste. besos
ya ves, debes volver a esas fiestas del itan
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