Cuando uno se dedica a trabajar y a estudiar y a tener novia y a tener amigos y a tener familia y a manejar en la ciudad de ciudades y a leer rayuela y tener un blog y a hablarle sin renconres a las exnovias y a comprar rosas para la muchacha linda de coapa y a tener vida sexual activa y a preocuparse por la salud de los amigos y a mil cosas más...
Siempre está el Elevador de la Torre Omega, con sus historias de oficinistas cansados de sus jefas, nunca falta una mentada de madre, o el mensajero que está desesperado por las entregas que tiene pendientes en toda la torre, o las niñas de servicio social que muy guapas ellas huelen a cigarrillo, o el típico oficinista que baja a la calle por su pedazo de pan para seguir como esclavo enfrente de su computadora, o la señora esposa del amigo del dueño del banco de brasil, que muy pomposa anda ella con sus guaruras...
O mi facha: Jeans, mi chamarra azul y mis vans café, mis lentes con gota de colaloca y la computadora que pago a plazos en un hombro, con un recipiente llegado de canadá para mantener mi té un poco caliente y las credenciales de acceso en uno de los bolsillos de los jeans.
Subo, Octavo piso, poner la credencial de acceso para ver el foquito verde y prender el PC.
Y luego.
2 comentarios:
Re bonito post. :) Yo lo amo mucho a usted, lo digo yo.
ay esos vans cafe!
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