Si mi memoria no me falla, la primera vez que te besé fué justo afuera de tu casa, después de un breve pero significativo abrazo.
La primera vez que te canté fué en mi coche.
La primera vez que te conté mi pasado, a grandes pinceladas, fué el día que regresábamos del moro.
La primera vez que besé tus manos, agradecí a mi camino haberte encontrado.
La primera vez de nuestra primera vez lo hicimos por cumplir deudas, qué imagen, sigo sin poder pagar por completo.
La primera vez que te soñé, fué con los ojos abiertos.
Largos ratos sin poder dormir, ideas, caminos que se juntan, compromisos y anillos, un departamento y luego una casa, primero el gato, luego el perro, cuando el pasto del jardín esté seco, caminaremos descalzos y ahí, tirados en el pasto, con el sol acariciandonos la piel, sabremos que llegamos, que este camino a veces tan complicado, pero tan bello, nos llevará a lo que queremos, a lo que buscamos hacer con el día a día, como si uno dirigiera al otro y viceversa.
La primera vez que me dijeron que me amaban, y que respondí, sin dudar un sólo instante en la belleza del significado de la palabra Amar, fué contigo, Guadalupe.
Hugo, que ama, que es fiel, que desea con todas sus ganas seguir caminando, y seguir caminando con ella.
La primera vez....
2 comentarios:
La primera vez que pense en el gato me asuste...
Te amo y no por primera vez
¡Pero qué bonito post!
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