06 marzo 2006

Crónica de un abandono.

Padrenuestroqueestásenelcielo, santificadoseatunombre, vengaanosotrostureino...
No lo creas, ellos no van a regresar.
enlatierracomoenelcielo...
Salieron desde la una, ya son cási las diez, tengo hambre.
amen...

-amen.

Los tres se quedaron mirando, cada uno recorría los ojos del otro, las miradas se desplazaban de derecha a izquierda y el paisaje detrás de los globos oculares jugaba con tonalidades rojas blancas, miradas, angustia, desolación...

- ¿Qué hacemos?
- Hay unas cabañas aya, ¿las ven?
- Uy hijito, a mi edad los ojos ya no me sirven.
-¿Son esas?
- Si, pero no se muy bien si alguien las ocupe.
- Mejor no vamos, ándale María, ayudame a terminar mi última estación.

-avemaríapurísima
-sinpecadoconcebida

- Viejas mochas, le tienen miedo a todo, ellos no van a regresar, son más ellos que nosotros, quizá ya los mataron por...
- ¡Hay, cállate!
- ¡Fidencio!

continuará...

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