Pensé que el final ya estaba escrito, estaba seguro que Melquiades lo escribió en su libro, pero no fue así...
La descubrí cuando descanzaba mis ojos después de terminar el capítulo 5 de la Serie de Dan, sus ojos verdes profundos me invitaron a sonreir y decir con la voz cortada un Hola, está horrible el metro, no? Ella pestañeó y sujetó su cabellera con una dona muy sencilla, miré la silueta que formaba sus pechos mientras alzaba los brazos completando la acción, me miró fijamente y me preguntó si alguna vez nos habíamos visto, contesté que no, ella me tomó del brazo cuando el STC se frenó bruscamente y me impregnó su aroma. Demonios!, fué muy bello, me platicó que estudiaba Administración en la UNAM, que cuando quisiera la podía visitar, que no tenía novio y... "Beeeeeeee" Próxima estación: División del Norte.
Chingada suerte.
En el transbordo de la línea 3 a 9 descubrí que es muy fácil bajar escaleras, simplemente llegas al borde, te impulsas un poco y caes, no importa el dolor, llegas al final, no hay quien te detenga... terminas lleno de golpes, moretones, rasguños y sangre molida... todo acaba.
Siempre he pensado que las Rosas Blancas son de renovación, hoy las vi inundadas de olor humano y polvo de puertas automáticas... Marchitas y con petalos mutilados, quizá eran rescatables, pero su portadora las decidió tirar por el espacio entre el anden y el carro...
Hay muchas mujeres que hacen eso, cuando se dan cuenta que lo exterior no sirve para presumir deciden desechar, tirar y humillar... Asi es esto.
Todo es un símbolo.
Ella no me dijo su nombre.
Extraño esos ojos profundos.
....
2 comentarios:
Palmerita:
Creo que sí hay mujeres que hacen eso: deshechan. Pero no creo que sea una custión femenina. Más bien creo que hay personas que lo hacen.
P.D. ¡¡¡Felicidades por el nuevo blog!!!
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